En las últimas décadas se han producido importantes desarrollos en los modelos y estrategias de evaluación educativa. Estos desarrollos se vieron impulsados por la relevancia y alcance que tuvieron los operativos de evaluación de la calidad, realizados a escala nacional e internacional, basados en pruebas estandarizadas con foco en los resultados del aprendizaje. Asimismo se han visto reflejados en la creación de organismos nacionales responsables de la aplicación de los operativos, en el desarrollo de diversos sistemas de indicadores y en la creciente participación de los países en estudios que permitieron comparaciones internacionales.