La revolución digital impacta en todos los aspectos de la vida cotidiana transformando también la ecología de las aulas. La llegada masiva de dispositivos tecnológicos requiere repensar la función de docentes y directivos y, en consecuencia, analizar las políticas de formación docente necesarias para que las TIC se constituyan en una oportunidad de cambio y mejora.

Este proceso implica, por un lado, garantizar el derecho a la educación y la democratización del conocimiento, como así también mejorar la calidad de los aprendizajes que se imparten. Esta formación debe suponer no sólo la interacción de estos actores con los dispositivos en sus prácticas sino, fundamentalmente, revisar el modelo pedagógico de interacción entre estudiantes y contenidos como así también resituar el rol docente en la mediación pedagógica.

Estos nuevos desafíos ameritan un debate sostenido y creativo sobre algunos interrogantes ¿cuáles son las habilidades básicas que debe poseer un docente? ¿Cómo articular la formación inicial con el desarrollo profesional? ¿Cuáles son las estrategias más eficaces en relación con la formación continua de los docentes? ¿Cuál es el rol de los equipos directivos y de supervisión? ¿Cómo formar a estos equipos? ¿Qué estrategias son efectivas a la hora de formar en TIC a los que enseñan?

Este curso se propone debatir sobre los distintos aspectos de las Políticas de Formación docente y TIC así como reflexionar sobre oportunidades y alertas a la hora de implementar acciones específicas en cada contexto.